Artista: Pedro Ojesto Quinteto Lugar: Café Central. Madrid Fechas: 10 de marzo de 2009 Músicos:
Pedro Ojesto (piano); David Cerreduela (guitarra); Román Filiú (saxos); José Miguel Garzón (bajo); Fernando Favier (batería)
Crítica del concierto
Pedro Ojesto. (Foto: Jo Setters)
Pedro Ojesto lleva mucho tiempo con un pie en el jazz y el otro en el flamenco. Y con este grupo presenta su más reciente concepción de este mundillo entre dos mundos que cada vez se conocen mejor. El quinteto es básicamente su trío habitual aumentado por el saxo del cubano Román Filiú y la guitarra flamenca de David Cerreduela, natural de Madrid. Entre lo conocido y lo nuevo, el resultado es una de las actuaciones del flamenco jazz mejor realizadas que se puede encontrar.
Su repertorio incluye unos clásicos del jazz contemporáneo como “Footprints” en una versión lenta y tenebrosa que concluye con un solo de batería tanto sutil como poderoso hecho con las baquetas, escobillas y manos de Favier. Su “Blue in Green” con cajón y guitarra es intensamente flamenco sin perder nada de su alma jazzística como cuando
Cerreduela esparce acordes desde sus cuerdas sobre las meditaciones del piano del líder.
Pero son las composiciones de Ojesto que realmente tienen el protagonismo, especialmente las de su último disco “Quiero”. Aunque en casos como “De la Ceca a la Meca” el quinteto aporta una tonalidad bastante más amplia que la versión del disco. Y a “Soniquete” le favorece la mayor dinámica y la puntuación más aguda que tiene en directo.
La música de Ojesto vive del jazz y del flamenco. (Foto: Jo Setters)
Filiú tiende a empezar sus solos muy melódicamente, con una tonalidad cálida y sigue cobrando fuerza y velocidad hasta conseguir una intensidad asombrosa. Por el otro lado la guitarra de Cerreduela es flamenca pura y dura. En manos menos experimentadas hay un riesgo de que tales elementos no vayan a enlazarse bien. Sin embargo Ojesto impone una estructura robusta a canciones que, además, llevan una importante carga melódica y que expresan su propia personalidad. El resultado es una obra maestra que se nutre de ambas tradiciones con el respeto debido a ambas.