El escritor británico Simon Scarrow continúa su longeva saga «Las águilas del imperio», donde se da cuenta de las aventuras a lo largo y ancho del Impero Romano del prefecto Cato y el centurión Macro con «La venganza de Roma», que hace la vigésimo tercera entrega de la serie.
Esta nueva entrega comienza justamente donde acabó la anterior, «Rebelión», esto es, justo después de la aplastante derrota de las tribus rebeldes contra el poder romano. Y tras ese reto liderado por la reina icena Boudica, los líderes romanos, encabezados por el emperador Nerón, deciden que quienes se han levantado contra el poder de Roma deben de ser castigados muy duramente. Y esa es la tarea que debe de cumplir el prefecto Cato y sus hombres.
Los dos protagonistas de esta saga tienen razones muy personales para tomar venganza sobre los derrotados (la madre de Macro ha fallecido durante el saco de Londinium), y sus esposas e hijos han tenido que salir del país para salvaguardar sus vidas. Pero la sangre fría y cierta diplomacia tendrán que imponerse al afán de buscar sangre a cualquier precio.
Simon Scarrow hace una apuesta histórica arriesga, pero lógica dentro de la historia que narra, pues Boudica ha sobrevivido a la derrota y está preparando la venganza. La cuestión está que es más que dudosa, desde un punto de vista estrictamente histórico, que la reina icena saliese con vida de aquella batalla. Es más, nada se sabe con certeza y sólo hay conjeturas al respecto.
Con «La venganza de Roma», ambientada en el año 61 d.C., la novela cierra —o al menos intenta cerrar— la presencia de Cato y Macro en lo que en el futuro será el Reino Unido.
Scarrow demuestra una vez más su maestría en la novela histórica militar —la revuelta de Boudica, las tácticas romanas, la brutal represión posterior—, y las descripciones de las batallas son intensas, viscerales y bien coreografiadas. El ritmo es trepidante y la ambientación en la Britania salvaje y hostil resulta convincente.
Aunque «La venganza de Roma» es una entrega sólida y entretenida, no es menos cierto que este vigésimo tercer volumen de la saga muestra ciertos signos de fatiga, donde la fórmula ya conocida —misión muy difícil, emboscadas, traiciones, gran batalla final— se repite con variaciones mínimas.
En todo caso, si has leído las anteriores entregas, esta te mantendrá enganchado hasta el final.
Y el cierre que propone Simon Scarrow es lo suficientemente abierto para intuir que la saga «Las águilas del imperio» va a seguir con nuevas aventuras.
Vale.
| Editorial: Edhasa Páginas: 517 Año: 2026 Traducción: Ana Herrera |





