El saxofonista Guim Balasch ha sido distinguido con el XXIII Premio Jazzterrasman 2026, la máxima distinción que otorga el Festival de Jazz de Terrassa a un artista por su trayectoria, contribuciones al jazz y vínculo especial con el certamen egarense.
El anuncio, realizado el pasado 18 de febrero durante la presentación de la cuadragésimo quinta edición de Jazz Terrassa, ha generado una gran alegría en la escena jazzística catalana y ha sido recibido con entusiasmo por el propio músico, nacido en Terrassa en 1974. «Tengo que confesar que el premio me ha sorprendido, porque pensaba que tenía que esperar a tener 70 u 80 años », ha comentado Balasch entre risas durante el acto donde se ha anunciado su premio.
El premio reconoce una carrera consolidada, intensa y versátil que combina una sólida formación académica con una presencia constante en los escenarios.
Guim Balasch (en el registro civil Guim Garcia-Balasch) inició su andadura musical en su ciudad natal y pronto destacó como saxofonista y clarinetista. Fue cofundador del grupo Alguímia, miembro de formaciones como Songo 7 y Afro Blue, y una de las voces más frescas e influyentes del jazz catalán de las últimas décadas.
Su estancia de tres años en el Queens College de Nueva York le transformó personal y artísticamente, impregnando su lenguaje de influencias norteamericanas que fusiona con el groove, el soul y el mainstream jazz.
A lo largo de los años, Balasch ha actuado más de 260 veces en el marco del Festival de Jazz de Terrassa y su temporada regular.
Su capacidad para conectar con el público, su carisma como showman y la calidad técnica de su saxo le han convertido en un referente local e internacional.
El Premio Jazzterrasman 2026 incluirá, como es tradición, un concierto especial en el que el saxofonista encabezará una formación inédita y reunida para la ocasión con trece músicos el próximo domingo 8 de marzo en la Nova Jazz Cava.
Esta actuación formará parte de la 45ª edición del festival, que se celebrará del 6 al 27 de marzo y ofrecerá 55 conciertos con una programación de alto nivel. El Festival de Terrassa celebra así no sólo su talento, sino también su arraigo en la ciudad y su papel en la difusión de ese género.





