«Dickens y Prince: Un tipo de genio muy particular» de Nick Hornby es un ensayo entusiasta y simpático que une a dos figuras aparentemente incompatibles: el escritor británico Charles Dickens, el titán victoriano de la novela serializada, y el músico norteamericano Prince Rogers Nelson, el genio multifacético del pop-funk de los 80 y 90.
Hornby no pretende escribir una tesis académica seria ni un estudio comparativo riguroso; su libro es más bien una conversación apasionada donde el autor de «Alta fidelidad» explica por qué estos dos hombres le hablan al mismo tiempo en su cabeza.
El núcleo del libro reside en las similitudes que Hornby detecta: ambos fueron hiperprolíficos, insaciables, con un interruptor de ‘off’ permanentemente averiado. Dickens publicaba novelas por entregas a un ritmo frenético mientras dirigía revistas, actuaba, viajaba y mantenía una vida familiar caótica; Prince grababa álbumes a velocidad industrial, acumulaba material inédito, tocaba todos los instrumentos, producía, componía y actuaba sin pausa.
Ambos murieron relativamente jóvenes (alrededor de los 58 años), ambos fueron controvertidos en su manejo del dinero y los contratos (Dickens con editores, Prince con Warner Bros), ambos tuvieron relaciones complejas con las mujeres y una necesidad casi patológica de control creativo.
Hornby enumera estas coincidencias con humor y ligereza, sin forzar analogías imposibles.
Nick Hornby sabe que la comparación puede sonar extravagante y lo asume desde la primera página. No hay pretensiones de profundidad filosófica; en cambio, ofrece anécdotas jugosas, reflexiones sobre la creatividad compulsiva y críticas sutiles a la industria cultural.
La tesis final, si es que se puede denominar así, es que ambos creadores lo dicen a Hornby, y por extensión a todos los artistas, es que lo que hacen no es suficientemente bueno y que tienen, y deben, de mejorar en su trabajo. Y, es que, justamente, como dicen el autor de «Fiebre en las grasas», «Este libro trata del trabajo».
«Dickens y Prince: Un tipo de genio muy particular» no cambiará la forma en que entendemos la literatura ni la música, pero sí nos deja ganas de (re) leer «Oliver Twist» mientras ponemos «Sign o’ the Times».
Vale.
| Editorial: Anagrama Páginas: 155 Año: 2026 Traducción: Jesús Zulaika |





