Adrian Goldsworthy (Cardiff, Reino Unido. 1969) es un reputado historiador militar, especializado en la guerra del mundo clásico que desde hace unos años dedica sus esfuerzos a labrarse una carrera como escritor de novela histórica. Y no le va nada mal.
Su último libro lleva por título «Colina 112» y representa un profundo cambio en su obra ya que por primera vez se adentra en la novela histórica bélica contemporánea ya que este relato está ambientado en la Segunda Guerra Mundial.
Pero como la Segunda Guerra Mundial se desarrolló durante más de cuatro años Adrian Goldsworthy pone el acento en uno de los episodios más sangrientos y menos recordados de la campaña de Normandía: la feroz contienda por la Colina 112, un modesto promontorio al sur de Caen que entre junio y julio de 1944 cambió de manos repetidamente y devoró miles de vidas británicas, canadienses y alemanas.
La novela sigue a tres amigos de juventud del sur de Gales: James Taylor, oficial de un escuadrón de tanques Sherman; Mark Crawford, joven teniente de infantería de apenas diecinueve años; y Bill Judd, un soldado raso solitario y ametrallador en el mismo batallón que Mark.
Goldsworthy estructura la narración en torno a sus perspectivas individuales, entrelazando sus trayectorias desde el entrenamiento previo al Día D hasta el infierno de la batalla.
El mayor acierto del libro reside en su autenticidad histórica y en la humanidad que impregna cada página. Goldsworthy, basándose en memorias, diarios y registros reales, recrea con precisión el caos sensorial del combate. No hay romanticismo bélico ni épica heroica gratuita; en su lugar, predomina una sobriedad casi documental que transmite el agotamiento físico y moral, la deshumanización progresiva y el absurdo de morir por un pedazo de terreno sin valor estratégico aparente.
La amistad entre los tres protagonistas sirve de hilo emocional, mostrando cómo la guerra fractura vínculos, genera divisiones de clase y obliga a madurar a la fuerza.
Goldsworthy evita el maniqueísmo simplista y ofrece personajes complejos en ambos bandos, aunque el foco permanece en los aliados. El resultado es una novela que combina el espectáculo narrativo con una crudeza histórica poco complaciente, recordándonos que la victoria en Normandía no fue solo el desembarco, sino semanas de matanza estática en campos cerrados.
«Colina 112» de Adrian Goldsworthy es una obra sólida, emotiva y bien documentada que honra a los combatientes olvidados de esa guerra de desgaste post-Día D.
Vale.
| Editorial: Edhasa Páginas: 542 Año: 2026 Traducción: Julieta Lionetti |





